Los sentimientos iniciales, las emociones primarias (como la atracción, la ira, la tristeza), a menudo surgen de forma automática e involuntaria como una reacción química y biológica a nuestro entorno. No elegimos sentirnos atraídos por alguien o enojados por una injusticia; simplemente sucede.
Tú decides la acción, si te enamoras de alguien que te "habla bonito" (como mencionas), no puedes evitar la sensación, pero sí puedes controlar si actúas sobre ella, si la alimentas, o si eliges poner límites y enfocarte en otros aspectos de tu vida.